
Un día al caminar por la ladera vi que varias matas estaban roídas, en la tarde guardè a mis animales, atranque la puerta y me fuì a la milpa, en el camino encontré una rama con un brazo muy caído, com mi machete le saque punta a un extremo se parecía a lo que se nombra un zapa pico.
Me senté a esperar cerca de donde estaban roídas.
Estaba yo quietecito con mi perrillo echado al lado, cuando escuchè cuando una mata se meneaba.
Me acerque silencito, silencito y de un solo golpe ensarte una rata.
Estaba oscuro, oscuro.
Pero me guiaba por el sonido de las matas.
Así me pase la noche, silencito y luego ensartaba al animal.
ensarte como ocho ratas,cansado me encamine siguiendo al perrillo por la oscuridad a la casa.
Al otro día cuando regrese a la milpa, las ratas no habían ruido las matas en donde estaban las ratas muertas, aventè todas las ratas a lo largo de la milpa.
Por ahí escuche que había una epidemia de ratas.
¡Pero ya no se metieron a mi milpa!