Uno de esos dias llego mi papa.
-¿Oye de quien es esa semilla?
-Mia apa-
-¿Me la das?
-Me quedé callado
-¿Me la puedo llevar?, no jallo como pagar las medecinas-
Acomodó los costales en el burro y se fué, regresó a varios dias a dejar el burro y se fue de guelta.
-sentí re feo, tristeza creo-
Pero en cuantitos dias tenia otra vez los costales llenos.
Un dia paso y me saludo el patron, vio los costales pero no me pidio la parte de la cosecha que le tocaba.
1 comentario:
que triste, felicidades
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